Tan fácil, fácil, no es horizonte lejano correr y correr el dĂa que no llega dura es la noche en soledad pero el hombre que mira lejos no aprende a ver
Estás parada en el umbral divina, furiosa, dispuesta a matar una daga y una estrella del fondo del mar vi tus lágrimas de dolor y de placer
Ahora estamos aquĂ carretera perdida camino sin fin
Yo conozco al boxeador que besa la lona y escupe la cruz se arrastra hasta la esquina susurra al oĂdo de su entrenador: “agua fresca en las heridas y aire, por favor”
Tan fácil, fácil, no es horizonte lejano, correr y correr historias que no acaban bien, ni mal transcurren no más los amantes siempre quieren su propia canción
Hoy cantamos aquĂ carretera perdida en otro paĂs