No respondo a luz, que me inyecten aquĂ. Quiero hablar pero mi boca no está. Estado de plenitud, a salvo del corazĂłn miro aquĂ mi barato hogar, Fragiliza pensar, la cadencia sin fin, cristalĂzala y verás reir. Nada hay como andar por ahĂ.
Mido tu mente, con aparatos muy raros, me pertenecen, tus impulsos, tu corazĂłn.
El frĂo al que sometĂ, resulto vivir, mi cerebro sigue igual. Los cables llenan mi piel, que pronto reventará. Miro aquĂ, barato hogar. Nebuliza el deber, de los datos de aquĂ. Cámbialos y avanzará Nada hay como andar por ahĂ.